Creo que he recibido señales, o mi mente me juega muy mal o coincidencias.
Que señales ni que nada, Si es es, si no es no es. Rey de la mentira, maestro del engaño. Maestro del disfraz.
No se puede evitar
No quiero ser víctima del amor.
Siempre veo o escucho cosas que me hacen recordarte a ti o a algo que hayamos platicado.
Estaba en la playa y he recibido tus mensajes: "No me he enterado". No te quieres enterar. No quieres. Ya está. ¿Por qué? ¿Por qué lo haces? ¿Por qué eres así? ¿Por qué juegas? ¿Por qué me das migajas? ¿Por qué las acepto? Hormiga no soy...
Y, por otro lado, me encantaría que estuvieras aquí, pero sé que fingirías, fingirías que amas la playa por mi... Digo fingir porque te conozco y no vendrías aquí, no lo harías. Excepto quizás por ti porque eres un ser egoísta, no te puedo culpar, pero lo hago.
Quiero valor para decirte tantas cosas. Quiero valor para decirte, para decir, para despedirme. Valor para alejarme, después de la verdad. ¿Me querrás en verdad? ¿Me querrás en tu vida o no? ¿Me quieres en tu vida o no? ¿Me quieres en tu vida o no?
Te recuerdo que el silencio también es una respuesta. ¿Me pregunto si alguien conquistó tu corazón? ¿Qué paso? y la incógnita más importante: ¿cómo lo hizo? Porque yo sinceramente, ya no se. Y estoy dudando si quiero saber. ¿Qué quieres de mí? Como si importara, como si te importara... "¿Que te pasa a ti?" Pero ¿para qué respondes entonces? ¿Por qué? El no saber la verdad, el no saber.
Si bien la paciencia es una virtud, no es mi fuerte. Pero eso no te da derecho a jugar, yo no quiero jugar. ¿Por qué me obligas? ¿Por qué me obligo? "No me entere" que estamos jugando. Para que los juegos sean justos se deben explicar las reglas y todos estén de acuerdo. Aunque siempre alguien debe de perder. A menos claro, que yo sea tu juguete y tu un niño malcriado que se aburre con facilidad.
O quizás soy tu experimento y tu un científico loco haciendo sus prácticas, comprobando sus teorías. ¿Cuánto tiempo más tiene que pasar? De tu juego me estoy cansando ya. O no se si yo también deba jugar, los patrones me estoy aprendiendo ya. Tus patrones a jugar.
Te hice esa carta, esa poesía, pero pienso que me la voy a quedar, que la voy a guardar. Es una lástima que nunca la vayas a leer, es muy buena.
Yo quería jugar, te quería amarrar y al final la amarrada he sido yo. No hay adjetivos, para los amores despectivos.
¿Notarias mi ausencia? ¿Notarias que me fui? ¿Notarias que no soy feliz?
No hay comentarios:
Publicar un comentario