Llevaba más de un mes pensando en ti, más de un mes viendo mensajes ocultos en mi día a día.
Llevaba más de un mes pensando en nuestros encuentros pasados, escuchando nuestras canciones, viendo nuestros programas favoritos.
Llevaba más de un mes renegando por no querer buscarte ni hablar y menos pensarte.
Llevaba más de un mes soñando y perdiendo el sueño. Con insomnio, durmiendo y despertando.
Llevaba más de un mes pensando en ti, pensando en cómo desapareces. Pensando si estarás bien. Si estarás.
Llevaba más de un mes preguntándome si debía o no buscarte, si debía o no llamarte, si debía o no, no quería molestarte.
Ayer he tenido noticias de ti, malas noticias y es que la intuición no falla. La mente quiere borrar y el corazón no quiere olvidar.